FUNDACIÓN TU NUEVA ALEGRÍA

FUNDACIÓN TU NUEVA  ALEGRÍA
Conoce la Fundación Tu Nueva Alegría

lunes, 8 de octubre de 2012




Aceptemos La Desilusión
Salmo 15:1-5 Jehová,  ¿quién habitará en tu tabernáculo? ¿Quién morará en tu monte santo? 2 El que anda en integridad y hace justicia, Y habla verdad en su corazón. 3 El que no calumnia con su lengua, Ni hace mal a su prójimo, Ni admite reproche alguno contra su vecino. 4 Aquel a cuyos ojos el vil es menospreciado, Pero honra a los que temen a Jehová. El que aun jurando en daño suyo,  no por eso cambia; 5 Quien su dinero no dio a usura, Ni contra el inocente admitió cohecho. El que hace estas cosas,  no resbalará jamás.

Aceptar la desilusión ¿Qué significa que nos regocijamos…en nuestros sufrimientos? No es tratar de evitarlos, ni pretender que no existen. Tampoco es cruzarse de brazos ante nuestras circunstancias. (Romanos 5:2-4 por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios. 3  Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; 4  y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza)
Significa hacer frente a cada situación, aun en medio de pruebas; y decepciones insoportables como las que Abraham sintió en su vida por no tener hijos.   Dios llama a su pueblo a regocijarse aun en las tribulaciones.
Para el mundo esta respuesta parece una locura; pero es la más razonable que podemos hacer cuando entendemos los beneficios incomparables que nos traen las tribulaciones.
No existe un testimonio mayor en este mundo que el de los cristianos que soportan y aceptan verdaderamente la voluntad de Dios para sus vidas y vencen los obstáculos que el mundo y el diablo les presenten.
La clave de una Fe real y de una guerra espiritual eficaz es lograr que estas cosas obren a nuestro favor y no en contra.
¿Tuviste momentos en los que cuestionaste el amor, la sabiduría y poder de Dios?
¿Cómo podrías considerarte... Muy dichoso en medio de circunstancias difíciles? ¿Cómo influirá tu forma de pensar esto,  en tu comportamiento.
(Santiago. 1:20 porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios.)
Hermana amiga… La buena noticia es que la mala noticia la puedes cambiar en buena noticia, cuando cambies de actitud.
Dios te colme de infinitas Bendiciones hoy, mañana y por siempre

martes, 2 de octubre de 2012


 
20 Definiciones de la palabra amor

 

1.) La magia del primer amor es nuestro desconocimiento de que puede tener fin.

 

2.) Cuando no se ama demasiado no se ama lo suficiente.

 

3.) El verdadero amor solo se encuentra en la persona que sabe amar y se deja amar.

 

4.) Aprendemos a amar no cuando encontramos a la persona perfecta, sino cuando llegamos a ver de manera perfecta a una persona imperfecta.

 

5.) Ríe el amor al nacer, piensa el amor al crecer, llora el amor al morir y entristece al recordar.

 

6.) Donde existe un gran amor siempre se producen milagros.

 

7.) El amor es como una goma. Uno tira de una punta, y otro de otra. Cuando uno suelta, le da al otro en las narices.

 

8.) El amor es lo que te hace inolvidable y lo que ayuda a saber que estás vivo.

 

9.) El amor es una nube formada por el vapor de los suspiros.

 

10.) El amor no tiene definición, por que definir es limitar y el amor no tiene límites.

 

11.) Cuando se deja de amar? Cuando se empieza a amar nuevamente.

 

12.) El amor más duradero es el amor no correspondido.

 

13.) Es tan corto el amor y tan largo el olvido.

 

14.) El amor es lo más deseado en la vida, el amor causa dolor pero en su momento alegría. Sin el no podemos vivir y con él no sabemos vivir pero al final de todo, el amor es nuestra razón de existir.

 

15.) El amor es como la muerte. Algún día nos tiene que llegar.

 

16.) El amor es un sentimiento que nunca se puede olvidar y cuando lo llevas dentro jamás lo podrás sacar.

 

17.) Lo contrario del amor no es el odio, sino la indiferencia.

 

18.) Cuando amas de verdad el corazón se convierte en tu razón.

 

19.) El amor es un santo perfume quien lo respira prefiere ahogarse antes que expulsarlo.

 

20.) Amor es la razón de vivir y una vida sin amor no es vida.


ESPERANDO NOS SIRVA DE GUIA.

 

Dios es amor y nos ordena amarnos los unos a los otros como Él no ha amado

 

Mujer Valiente Mas Que Vencedora: No desmayes, No claudiques, sigue adelante con tus proyectos, mantente en el lugar donde Dios te ha puesto, sigue firme en la brecha, la respuesta viene pronto, espérala no tardara, porque fiel es Dios para cumplir todas las promesas que te ha hecho y darte la respuesta que tanto ha esperado!!

 

No hay necesidad de buscar a nadie del mundo, Jesús nunca te abandona, Él siempre estará a tu lado, aunque el mundo te cierre las puertas, Él te dice "AQUÍ ESTOY YO".

 

“Para tener una idea de lo que es la paciencia, basta con observar a un niño que aprende a caminar. Se cae, vuelve a caer, una y otra vez, y sin embargo sigue ensayando, mejorando, hasta que un día camina sin caerse. ¡Qué no podría lograr la persona adulta si tuviera la paciencia del niño y su concentración en los fines que son importantes para él o ella!”

 

Cada nuevo día es una página en blanco en el diario de tu vida.

La  lapicera está en tu mano, pero no todos los renglones serán escritos como  deseas: algunos provendrán del mundo y de las circunstancias que te rodean.

Pero, por la gran cantidad de cosas que están bajo tu control, es preciso que  sepas algo en especial.

 

 El secreto de la vida radica en hacer tu historia lo más bella posible.  Escribe el diario de tu vida y llena las páginas con las palabras nacidas del  corazón.

A medida que las páginas te lleven adelante, descubrirás senderos que te  agregarán penas y alegrías, pero si puedes hacer estas cosas, siempre habrá  esperanza en el mañana.

 

Sigue tus sueños. Trabaja duramente. Sé bondadoso. Esto es lo que  cualquiera podría pedir; haz todo lo que puedas para que la puerta se abra a  un día lleno de una belleza especial.

Recuerda que la bondad siempre es recompensada. Las sonrisas rinden  dividendos. Diviértete. Descubre tu fuerza interior.

 

Sé sincero. Conserva la  fe. No concentres tus pensamientos en las cosas que te faltan.

 

Descubre que el mejor tesoro de la vida es la gente y que la mejor de  todas las riquezas es la felicidad. Lleva un diario que describa cómo te  esforzaste y lo demás vendrá por añadidura.

 

NO TEMAS SENTIR QUE EL SOL DE LA MAÑANA BRILLA SÓLO PARA TI.

 

Dios te colme de infinitas Bendiciones
 
 

sábado, 15 de septiembre de 2012




HABLA LA VIDA

Me llamo Vida, sí, soy tu Vida.
Soy muy hermosa.
¿Lo sabías?
Observa la Naturaleza.
Tiene un encanto especial para cada momento.
De día puedes ver una gran antorcha que nunca se apaga para darte luz clara, darte calor y ver un azul que nunca se termina.
Ves unas nubes inquietas que te entretienen corriendo de aquí para allá.
Ves las plantas que en su sencilla manera de vivir te gritan a viva voz que aún en ellas el Creador está presente y les da infinito valor pues te proveen oxígeno.
De noche ves miles de lucecitas en el firmamento, las estrellas, para que recuerdes que aún estando en tus momentos oscuros, existe una esperanza de Luz.
Los días de lluvia también tienen su encanto.
Cada gotita de agua de Cielo lleva en sí grandes Bendiciones que bajan directamente del Hogar de Dios.
Esos truenos que a veces te asustan, se asemejan y te recuerdan a la voz de Dios.
Así entiendes que Él es Grande y Soberano.

El arco iris seguro te parece bello y es aún más hermoso cuando entiendes que no es un simple arco de colores, sino que es una promesa que quien la hizo, la ha cumplido por millones de años y la seguirá cumpliendo.
¿Qué te parece el mar?
¿La luna, el sol y las montañas?
¿Qué piensas de las flores?
¿Verdad que son hermosas todas estas cosas?
Cada una de ellas tiene algo bello que ofrecerte.
Ahora mírate a ti mismo.
Examínate.
¿No te parece grandioso que tu cuerpo material posea un aliento de Vida?
También es lindo el hecho de que tú eres tú mismo y no la copia de otra persona.
Eres único en el Universo entero, por eso eres tan inmensamente importante.
Sólo tú eres tú.
Ninguno de los millones de millones de seres que han tenido Vida en toda la historia y los que en el futuro la tendrán, es semejante a ti.
Impresionante, ¿verdad?
Tienes hermosas cualidades y hasta hermosos defectos que te hacen ser tú y te hacen tan especial y distinto.
Si fueras perfecto, no existirías.
Por eso es hermoso tener defectos.
Es cierto que puedes modificar tu manera de ser, pero nunca pretender ser perfecto.
Sólo hay un Ser Perfecto y es el Señor del Universo, quien lo creo y nos creo a nosotros mismos a Su Imagen y semejanza, Él es Dios quien envío a Su Divino Hijo Jesucristo el único ser perfecto que ha habitado la tierra.
Ahora entiendes, ¡qué bueno que eres como eres!
Observa además que todos los órganos de tu cuerpo funcionan por sí solos sin necesidad de que tú los fuerces o los motives.
Cada órgano sabe, sin tener conocimiento, qué es lo que tiene que hacer y cómo hacerlo.
¡Es maravilloso!
Gracias a Dios que Él es el que hace esto por ti.

Soy hermosa también por los buenos sentimientos y las alegrías, pero también por el sufrimiento y la desdicha.
Si no hubiera dolor, la felicidad no existiría y muchos menos sería felicidad.
Si no existiera el llanto, ¿qué encanto tendría el sonreír?
Además, tú sabes que cada cosa que te sucede es por algún propósito especial y todas las cosas que nos suceden nos ayudan a bien.
Muchas veces te sucede algo que te hace sufrir y pasado el tiempo, comprendes el motivo por el cual pasó lo que paso, aprendes algo nuevo para tu beneficio y hasta agradeces que haya pasado.
Recuérdalo siempre que todas las cosas te ayudan a bien.
Y es otra razón más para que veas que soy hermosa.

Siempre mira el lado positivo de las cosas, aún de las más difíciles de sobrellevar.
En cada una verás al Señor.
Él quiere siempre lo mejor para ti.
Si alguna vez fracasas, ten la seguridad de que ésa no era la puerta por la que deberías entrar o tal vez no era el momento oportuno para hacerlo.
Siempre encontrarás alguna puerta abierta.
¡Qué hermosa es tu Vida que te da la oportunidad de aprender hasta en los momentos más amargos!
No lo olvides: siempre, después de la lluvia, sale el sol para formar el prometido arco iris.
Cada cosa que te sucede, tiene su lado positivo. Mira a tu alrededor.
No estás solo. Cuentas con el aprecio y cariño de otras personas.
Eres de gran valor para ellos.
Aprende a apreciar las cosas tan simples que tienes a tu alrededor, pero que son tan grandes.
Mira los niños con esa inocencia tan pura y esas energías de Vida; los adolescentes que luchan y se esfuerzan por aprender a ser adultos.
Mira las ilusiones y sueños de los jóvenes, los trabajos y esfuerzos de los adultos, la sabiduría y serenidad de los ancianos.

Ahora mírate tú otra vez.
Has llegado hasta el día de hoy pasando por caminos anchos y otros estrechos y sigues en pie.
Mira el Cielo.
En ese profundo azul hay Ángeles que velan por ti; más aún, allá arriba hay Amor, un Gran Amor.
Lo más hermoso que hay en tu Vida, es que eres amado en sobremanera.
Por eso vives lo que vives, por eso eres quien eres.
Tan inmenso es el Amor de Dios, que su Único Hijo, Jesucristo, padeció por ti.
Tan profundo es Su amor que Él te está esperando en una Morada Celestial.

¿No crees que haya infinitas razones para ver, comprender y sentir que la Vida que tienes es Bella y de Incalculable Valor?
Esta Vida tan maravillosa la vives porque la Vida misma te dio el regalo de la Vida.
Dios te da el regalo de Vida.
Ahora vive, pero vive feliz. Vive para Él y en Él.
Aprende a ser agradecido.
Es lo menos que puedes hacer por todo lo que se te ha dado.
Sin Él, entonces nada tendría sentido.

Mírame a mí.
Yo soy tu Vida y te sonrío.
Sonríeme tú a mí.
Aún seguirás quejándote de mí por pequeñeces?
¡No!
Ahora puedes gritar con todo tu Aliento de Vida:
¡Qué bello es vivir! "
“Gracias oh Dios por regalarme la vida”

domingo, 2 de septiembre de 2012


 
Diferencias entre ¿Amor Verdadero o amor propio?

 Una forma de entender las virtudes cristianas es al examinar lo opuesto de cada una de ellas. Por ejemplo, aprendemos a entender y añadimos cierta humildad a nuestro carácter cuando analizamos la definición y las características del orgullo.

“El amor nunca deja de ser.” El amor siempre permanece y triunfa sobre todas las demás virtudes. Es por eso que el amor presenta una larga lista de oposiciones. El odio, evidentemente, se opone al amor. La inmadurez en el carácter es una forma más de oponerse al amor. El amor propio se opone al amor verdadero. ¿Cómo se manifiesta el amor propio?

El amor que Dios nos ha llamado a tener deberá ser un compromiso constante en busca del bien de los demás. Este amor sufre una gran oposición cuando choca con la semilla de esa naturaleza innata que crece en nosotros. Esta semilla del “yo” es regada y cultivada por el amor propio. Todos nosotros sabemos lo que queremos y lo que no queremos. Además, conocemos el porqué, cómo y cuándo de esos deseos y apetitos de nuestra carne. Es por eso que reaccionamos de la manera en que lo hacemos cuando alguien no está cooperando con nuestros planes y deseos más importantes.

En 1 Corintios 13.4-8 encontramos una lista de las características del amor. Al examinar la definición de cada una de ellas vamos a notar el gran contraste que existe entre el verdadero amor y el amor propio.

El amor nunca deja de ser, El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser.”

Esta definición del amor fue dictada por la mente de Dios al corazón del hombre.

“El amor es sufrido.”

Es sensible a los problemas y limitaciones de otros. Desea que otros maduren, dándoles oportunidades para ello. No hace mención a los errores del pasado en una forma destructiva. Ni aun cuando existen heridas que no han cicatrizado totalmente.

Por el contrario, el amor propio es sensible a sus propias limitaciones. Es muy susceptible a cómo los problemas de otros le afectan. Siempre está demandando cambios en los demás.

“Es benigno.”

Esto es amable, generoso, bondadoso. Se preocupa por el estado de ánimo de otros. Siempre tratará de hacer lo mejor para hacerlos sentir bien. Está al tanto de las necesidades de otros. Presenta una actitud de compasión ante los problemas y necesidades de los demás. Se deleita en saber cómo podrá ayudar a otros cada vez mejor. Esto lo hace con un corazón sincero, honesto y lleno de misericordia.

El amor propio se preocupa por “cómo yo me siento y qué necesito”. Además, es muy sensible. Se hace delicado cuando imagina que no está siendo tratado con la amabilidad y el respeto con que desea que lo traten.

"El amor no tiene envidia.”

Se muestra alegre cuando otros tienen éxito y se contenta al ver que otros reciben. Ese amor es el que permite dar honor y crédito a quienes pueden hacer las cosas mucho mejor que uno mismo. Se regocija cuando otros tienen más posesiones que él mismo.

El amor propio mira a quienes tienen más talentos que él como enemigos o rivales. Codicia la suerte de la persona que prospera en su camino. Pierde su paz y gasta todas sus energías pensando en cómo obtener una posición más elevada o cierto artículo.

“El amor no es jactancioso.”

No es alardoso. No se vanagloria a sí mismo. Es pronto para dar la gloria a Dios y las “gracias” a otros. Puede mirar con toda honestidad sus problemas personales y todos sus defectos. No se justifica ni culpa a otros por sus propios errores.

El amor propio, en cambio, se precipita a dar una buena escena y a causar una impresión excelente de sí mismo. Procura mantener una buena apariencia para lograr halagos de otros. Su fin es ocultar sus propias faltas, errores, impedimentos y pecados. Muchas veces finge su estado de ánimo para lograr autoridad u obediencia de parte de otros.

"No se envanece.”

Es cortés y muy respetuoso. Se preocupa por dar el mayor respeto y consideración hacia quienes han sido avergonzados o mal tratados. Es fácil de enseñar y es pronto para corregir sus propios errores. No presume de la posición o de la responsabilidad que desempeña dentro de un grupo de personas.

El amor propio se exhibe a sí mismo como superior. Es engreído y practica la egolatría como un culto a su personalidad. Sus ideas, sus planes, sus metas y sus métodos son los mejores. Se cohíbe ante la certeza de que otros son mucho más capaces que él.

“No hace nada indebido.”

 Procura dar el mérito al que lo merece y al que no lo merece el apoyo y la ayuda. Siente la necesidad de que otros vean en él que es un buen amigo en quien pueden confiar los problemas. Se complace en ayudar a otros en cada problema que tengan, sin tomar ventajas de la situación. Se preocupa por que no se cometan injusticias. Cuando es afectado por alguna injusticia es capaz de mirar el lado bueno de las circunstancias. Es pronto para perdonar. Se abstiene de toda especie de mal.

El amor propio da riendas sueltas a sus costumbres como una justificación para hacer lo malo. Pisotea al que se encuentra en una posición menos ventajosa que la de él mismo. Muestra un carácter duro cuando tiene que decidir en contra de “sus sentimientos”.

“No busca lo suyo.”

Se resigna a aceptar lo que venga a su vida. Aunque esto quiera decir que sufrirá por el bien de otra persona. Se lleva por los consejos y trata siempre de hacer lo justo y lo correcto. No se queja. No busca la simpatía de otros para atacar a quienes no lo apoyan. Encomienda su causa a Dios.

El amor propio desea ser complacido en todo y a costa de todo. Le gusta ser servido y siempre está buscando una excusa para no servir. Se siente bien cuando recibe alabanzas, aunque sepa que no le corresponden. Actúa para ser visto y llamar la atención de los demás. Demanda la ayuda que no necesita. Expresa sin meditar los pensamientos que le vienen a la mente cuando está incómodo. Es egoísta. Piensa solamente en él. Este amor se satisface en promover sus propias ideas. Trata de influir en otros para que acepten sus planes. Insiste con mucha demanda en sus derechos. Busca con interés lo que puede obtener de los demás.

“No se irrita.”

En momentos de tensión, el amor mira más allá del problema buscando siempre la paz. Se satisface en que exista una armonía genuina en la relación. Tiene un alto concepto de la amistad. No mira sus diferencias como una forma para atacar la personalidad de otra persona. Es capaz de asimilar y de absorber cualquier enojo que aparezca en un momento dado. Esto lo hace para ayudar y darle una oportunidad al carácter inmaduro de la otra persona. Tiene la capacidad de mantenerse calmado, aun cuando las provocaciones y las ofensas son más bajas.

El amor propio es impaciente. Se altera y explota en un abrir y cerrar de ojos. Sobre todo cuando las cosas no salen a su modo. No entiende por qué otros tienen que estar por encima de él. No le gusta estar subordinado ni recibir disciplina. Casi siempre otros tienen que esperar por él. Se apoya en su autoridad o en sus derechos para lograr que otros se ajusten a sus ideas, planes, metas y métodos. En momentos de tensión acude al tono de su voz para imponer lo que está convencido que será lo mejor. Siempre está presto a usar la violencia en caso que le fuese necesario. No medita en las palabras que salen por sus labios. Hiere verbalmente a las personas cuando imagina que ha sido objeto de burla o de una ofensa. Es inmaduro y por ello es evitado por algunos. Cuando está enojado no se le posan ni las moscas.

“No guarda rencor.”

El amor siempre está pensando en lo positivo y en lo bueno de las demás personas. Este amor no da lugar a la duda en su mente. Muestra con sus hechos la confianza y la seguridad, sin ninguna hipocresía. No existe cabida en la profundidad de sus intenciones para maquinar el mal o la destrucción de otra persona. Cuando aparecen los problemas o las circunstancias que no son nada favorables este amor se resuelve a perdonar y olvidar. Sin el perdón no hay olvido, porque sin el olvido no puede existir el perdón. Perdonar es olvidar.

El amor propio habita en la oscuridad. Siempre está maquinando el mal y tramando la venganza. Se alimenta de las sospechas. Es amigo de la duda. No confía en nadie. Imagina lo peor.

 “No se goza de la injusticia.”

 Existe una capacidad inmensa para el dolor y la pena en un corazón dado al amor verdadero. Se aflige, pero toma ánimo al ayudar a quienes fracasan y pierden. Siente compasión y misericordia por aquel que pudo alcanzar lo mejor y fracasó. No se alegra cuando otros no escuchan sus consejos y pierden. No le desea el mal a nadie. Es capaz de quitarse de lo suyo con tal de no ver a otra persona destruida o desesperada. Es una gran ayuda en el momento difícil. Trata de advertir a las personas antes de que caigan en desgracia.

El amor propio, dice: “Consiguió lo que se merecía”. “Se lo dije y no me hizo caso. Ahora, que aprenda.” “Se merece mucho más.” “Está bueno que le haya pasado eso.”

 “Mas se goza de la verdad.”

Se satisface cuando la verdad prevalece. Aunque esto signifique que él no tendrá la razón y que será avergonzado. Se deleita cundo otros también proclaman y practican la verdad. No vende ni cambia la verdad, aunque esto le afecte por un período de tiempo.

El amor propio presenta la verdad con un interés específico. Esto lo hace para su propio beneficio. Se place al ver que la verdad es distorsionada, sobre todo cuando esto le hace aparecer con una mejor personalidad. Aparenta decir y practicar la verdad para que otros sepan y vean que él tiene la razón. Busca la simpatía de otros haciendo ver a las demás personas como sus rivales y enemigos.

“Todo lo sufre.”

Se eleva en medio de la presión. Ayuda y coopera a levantar las cargas de otros. Esto lo hace sin quejarse. Tiene un espíritu perdonador. Siempre está dispuesto para toda buena obra en favor de otros. Es capaz de mantenerse con toda serenidad frente a los ataques de otras personas. Por lo general, soporta las presiones externas que hacen otras personas sobre él. Tiene la habilidad de resistir las presiones internas que vienen con los deseos de la carne. Prefiere perdonar una ofensa y olvidar un agravio antes de perder una amistad.

El amor propio solamente está dispuesto a soportar sus propias cargas. Esto lo hace quejándose y murmurando del que no tiene que pasar por lo que él está pasando. Culpa a otros de sus desgracias. Encierra en su mente el pensamiento de que: “Algún día verán lo que voy a hacer”.

“Todo lo cree.”

 Se mantiene con una firmeza inmovible en lo que cree. Da testimonios de convencimiento de la fe que profesa. Muestra el amor de Dios por medio de la fe que guía su vida. Da la gloria a Dios, el autor de su fe.

El amor propio está dispuesto a cambiar sus principios y su fe de acuerdo a las circunstancias. Su fe responde a sus propios intereses. Siempre trata de acomodarse a lo mejor y lo más fácil.

“Todo lo espera.”

Mantiene una esperanza viva. Lo demuestra en su ser interior, así como en su carácter exterior. Su testimonio personal le hace destacar su personalidad. Siempre da una imagen de credibilidad a la fe y los principios que gobiernan su vida. Se alienta y se consuela con tener la seguridad de que al final será recompensado por Dios a causa de su fe. Se anima porque confía en aquel que desea lo mejor para él. Inspira a otros por medio de su actitud ante las circunstancias de la vida. Toma como meta ser mejor cada día, aprendiendo de sus propios errores. Corrige su vida poniendo su mira en las promesas de Dios. No se preocupa mucho por el “qué dirán” de otros. Se apoya en lo que ya conoce y no se inquieta por lo que desconoce. Se crece ante las dificultades y confía que Dios está al control de su situación. Acepta la realidad que le ha tocado vivir, sin quejarse ni culpando a otros. Tiene su esperanza en una vida mejor. Esto lo demuestra por medio de su vida diaria. Practica lo que predica sin ninguna limitación. Sus esperanzas van más allá del conocimiento humano.

El amor propio da una apariencia de inestabilidad emocional ante las vicisitudes de la vida. El carácter de su personalidad se describe en su rostro por medio de las altas y las bajas que tenga que atravesar.

 “Todo lo soporta.”

 No se desanima ni mucho menos se acobarda a la hora de la verdad. Esto es cuando tiene que escoger ir por la senda de la rectitud, la decencia y la honestidad. Confía en que es Dios quien moldea su carácter en cada prueba que le sobrevenga. Se sustenta de la promesa de que “todas las cosas les ayudan a bien”. No estima preciosa su vida ante la causa de Cristo. Su reputación, posición, nivel y prioridades las tiene por “basura”, por el amor de Jesucristo y la gracia de Dios. Su deseo es proseguir a la meta, “al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús”.

El amor propio detesta atravesar por dificultades. Busca la vía más fácil y no se mete en nada que dañe su reputación. Su prestigio es su ídolo. No le importa tener que manchar la imagen de otros para conseguir lo que se ha propuesto. Se mantiene a la defensiva cuando se imagina que está siendo usado. Se rinde fácilmente. Tiende a fluctuar cuando le toca determinar algo que le afecte.

“Seguid el amor.” 1 Corintios 14.1

Por medio del amor de Dios, los méritos del Señor Jesucristo y la ayuda del Espíritu Santo nosotros podemos contrarrestar las manifestaciones del amor propio en nuestras vidas.
 
  1. http://wwwtunuevaalegria.com.ve

  2. Sembramos la semilla pero los frutos y la cosecha son de Dios