FUNDACIÓN TU NUEVA ALEGRÍA

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lunes, 12 de octubre de 2015


Versículos Alentadores de Fe y Confianza en Dios

 

Hace unos días atrás, me sentí bastante agobiado por diferentes presiones de la vida cotidiana. Por momentos tuve la sensación de estar llevando cargas bastante más pesadas de las que podía soportar.
Fueron una seguidilla de cosas que terminaron afectando mi estado de ánimo. Algunas de ellas me hicieron sentir emociones negativas por personas a las cuales les tengo mucho cariño.

Ya atravesado ese mal momento, pude comprobar que el estrés se presentó a mi vida como una forma de probar mi fe. El enemigo me quería hacer creer que Dios había puesto sobre mí un peso que no podía llevar.

Hoy quiero compartir con ustedes unos cuantos versículos Bíblicos que nos hablan sobre la fe. En ellos está la evidencia de que Dios jamás nos dará más de lo que nos corresponde, o podamos soportar y que es posible atravesar cualquier adversidad cuando depositamos nuestra confianza en Él.

Es importante recordar que no podemos tener fe en Dios sino confiamos plenamente en Su Palabra.

Fe es confiar que todo es posible para Dios, pues tenemos la certeza absoluta de que Él  se ocupará de todo lo que nosotros no podemos resolver.

A continuación les dejo algunos versículos, deseando que les sean valiosos y que en ellos encuentren fe, tranquilidad, y la confianza necesaria en Dios y en Sus promesas.
 

- "Y mirándolos Jesús, les dijo: Para los hombres esto es imposible; más para Dios todo es posible".  Mateo 19:26

 
- "Porque nada hay imposible para Dios". Lucas 1:37

 
- "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece". Filipenses 4:13

 
- "Entonces Jesús, mirándolos, dijo: Para los hombres es imposible, más para Dios, no; porque todas las cosas son posibles para Dios". Marcos 10:27

 
- "Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible". Mateo 17:20

 
- "Yo conozco que todo lo puedes, Y que no hay pensamiento que se esconda de ti". Job 42: 2

 
- "Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá". Marcos 11:24

 
- "No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia". Isaías 41:10

 
- "¡Oh Señor Jehová! he aquí que tú hiciste el cielo y la tierra con tu gran poder, y con tu brazo extendido, ni hay nada que sea difícil para ti". Jeremías 32:17

 
- "¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?". Romanos 08:31

 
- "Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas". Proverbios 3: 6

 
- "No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar". 1 Corintios 10:13

 
- "He aquí que yo soy Jehová, Dios de toda carne; ¿habrá algo que sea difícil para mí?". Jeremías 32:27

 

jueves, 2 de julio de 2015

¡HÁBLAME SEÑOR!

“Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra”. Génesis 1:26
Estamos en tiempos difíciles, en los que las pruebas se suceden unas a otras, y en los que la esperanza parece una palabra que no tiene sonido. 
En estos tiempos, necesitamos escuchar a nuestro Señor y Dios hablar.  Cuando Dios habla, las cosas suceden, y cuando Dios nos creó nos creó para gobernar, no para ser esclavos.
Dios nos creó para señorear sobre todo ser viviente en la tierra, incluyendo a la serpiente, Satanás. 
Cuando la mujer creyó la mentira de la que le habló Satanás, y compartió el fruto prohibido con Adán, ambos pasaron el Señorío con que Dios les había envestido, a una serpiente astuta que se arrastraba sobre la tierra, y que los engañó.
Desde entonces, al hombre le cuesta mucho trabajo escuchar la voz de Dios hablar.

“Y dijiste: he aquí Jehová nos ha mostrado su gloria y su grandeza, y hemos oído su voz en medio del fuego; hoy hemos visto que Jehová habla al hombre, y éste aún vive”. Deuteronomio 5:24
Moisés escuchó al pueblo hablar así, cuando Dios le dio las tablas de la ley, los diez mandamientos, y el pueblo temió.
Dios exhortó al pueblo a obedecer su ley, para que les fuera bien a ellos y a sus hijos. Dios nos habló por medio de Moisés para establecer sus decretos con el fin de que el hombre y la mujer tuviésemos una guía para vivir correctamente, sin apartarnos ni a diestra ni a siniestra.
Cuando leemos los mandamientos que se encuentran en el capítulo 5 de Deuteronomio, sabemos que Dios tiene cuidado de nosotros, y nos dio la clave para vivir y agradarle a Él. Obedece los mandamientos de Dios y vivirás, y te irá bien a ti y tu casa.

“Y vino Jehová y se paró, y llamó como las otras veces: ¡Samuel, Samuel! Entonces Samuel dijo: habla, porque tu siervo oye.” 1ra. Samuel 3:10
Al leer esta porción de la Escritura, y recordar que Jehová estuvo delante de Samuel, y se paró delante, y él no le veía, pero si le escuchó todas y cada una de sus palabras, pues en ese momento Dios llamó a Samuel para su servicio. 
¿Tú tienes un llamado de Dios? ¿Has dicho como Samuel, habla porque tu siervo oye? ¿No es algunas veces muy difícil escuchar la voz de Dios, guardar silencio y escucharle?
Lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios y lo que para los hombres es locura, para nosotros es la realidad del evangelio, la soberanía de Dios y su deseo de entablar comunicación con su creación, es decir, tú, yo y todos sus hijos.

“Respondió Job, y dijo: Hoy también hablaré con amargura; porque es más grave mi llaga que mi gemido. ¡Quién me diera saber dónde hallar a Dios! Yo iría hasta su silla. Expondría mi causa delante de él, Y llenaría mi boca de argumentos. Yo sabría lo que él me respondiese, y entendería lo que me dijera”. Job 23:1-5
Ciertamente, Dios no solo quiere hablar a los hombres, y lo ha hecho a través de la historia.
Dios quiere que nosotros hablemos con Él y aboguemos nuestras causas delante de Él.
Cuando te encuentres en medio de las pruebas, recurre primero a Dios, y exponle tu causa a Él, y tú sabrás que Él responderá.
Pero si primero recurres a tus fuerzas, a los demás, o al mundo, entonces estarás anteponiendo a otros entre tú y Dios, y por ello, no le escucharás.
Dios quiere hablarte por medio de Su palabra, pero también quiere hablarte a través de personas, a través de Sueños.
¿Y tú sientes en tu corazón el deseo ardiente de escuchar a tu Creador?

“Yo conozco que todo lo puedes, y que no hay pensamiento que se esconda de ti. ¿Quién es el que oscurece el consejo sin entendimiento? Por tanto, yo hablaba lo que no entendía; Cosas demasiado maravillosas para mí, que yo no comprendía. Oye, te ruego, y hablaré; te preguntaré y tú me enseñarás. De oídas te había oído; Mas ahora mis ojos te ven.” Job 42:2-5
Podemos aspirar a tener una relación tan estrecha como la de Job con Dios, pero para ello, debemos ser justos y amar a Dios y su ley, no negarle en las pruebas y confiar en Su grandeza y su amor y su paciencia para con nosotros, Job dijo: Te preguntaré y tu me enseñarás. 
¿Cuántas veces no nos enfrentamos a situaciones que no comprendemos? ¿Pruebas inexplicables, situaciones inverosímiles?
¿Recurrimos a Dios y le preguntamos lo que no comprendemos? Si no lo habías hecho, puedes empezar hoy mismo: Pídele a Dios que te hable… Que te enseñe cosas grandes y ocultas que tú no conoces.

“Clama a mí y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces” Jeremías 33:3
Dios no es hombre para que mienta, y si Él te promete que cuando clames a Él te responderá y no sólo te responderá sino que te mostrará cosas que no conoces.
Hay muchas cosas que nosotros no comprendemos, pero tenemos un Dios poderoso dispuesto a mostrarnos toda la verdad, por medio del Espíritu de verdad.
Solo debemos pedir: ¡Háblame Señor! ¡Quiero escuchar tu voz!

“Tiempo de romper, y tiempo de coser, tiempo de callar, y tiempo de hablar”. Eclesiastés 3:7
Dios en su palabra nos dice que Él nos hablará a su tiempo, no a nuestro tiempo. ¿Cuántas veces no has dicho con tu boca: “Dios no me escucha, oro y no me responde”? ¿No estás negando con tu boca las escrituras? ¿Dios No escucha la oración de sus siervos? ¿No has considerado que no es el tiempo para que Dios te responda, poderosa es tu oración?
Si no tienes paciencia, ni sabes esperar a los tiempos de Dios, pídele a Dios que te ayude a esperar.
Pacientemente espera, y el Señor te oirá y te responderá. Pero no uses tus palabras para negar Su poder. Usa tus palabras para hablar sus maravillas.

“Meditaré en todas tus obras, y hablaré de tus hechos” Salmos 77:12
“El que habla verdad, declara justicia.” Proverbios 12:17
“Y he hablado a los profetas, y aumenté la profecía, y por medio de los profetas usé parábolas.” Oseas 12:10
Amados, una vez más Dios nos está hablando y en estas escrituras nos exhorta a hablar verdad, y a escuchar la voz de los profetas, a escuchar Su voz por medio de las palabras y las parábolas de Jesús y las de toda la escritura.
Dios tiene muchas maneras de hablar. ¿Somos capaces de escucharle?
Fuimos creados a su imagen y semejanza: ¿nuestras palabras tienen poder? Si, nuestras palabras tienen poder para construir o para destruir, para bendecir o para maldecir, para hablar justicia o mentira. 
Jesús nos enseño que no nos preocupemos por lo que hemos de hablar cuando estemos en tribulaciones y pruebas por causa del evangelio, Jesús dijo que el Espíritu Santo hablaría por nosotros... ¿Le has escuchado hablar?

“Porque no sois vosotros los que hablan, sino el Espíritu de vuestro Padre que habla en ustedes.” Mateo 10:20
Es importante convencernos de que Dios aún habla a los hombres y mujeres que tienen su corazón dispuesto, a aquellos que le buscan, a los que claman a Él. Si alguno enseña lo contrario, por sus palabras será juzgado en el día del Señor.

“Yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio. Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado”. Mateo 12:36 y 37
Para escribir todas las cosas que Dios ha hablado a los hombres en la Biblia, se necesitarían muchas reflexiones.
Dios quiere hablarte hoy, lee tu Biblia y aprende las palabras que Dios ha hablado a los hombres y mujeres a través de la historia de la creación, memoriza las palabras de Jesús quien vino a confirmar toda la enseñanza y la trasmitió a todos sus discípulos, a sus siervos, a todos los que hemos de creer en Él.
Y para todos los que creerán: Jesús habla y los demonios obedecen: Jesús habla y el mar se encierra en Su puño, Jesús habla y el viento enmudece, Jesús en tu corazón habla y cosas grandes suceden.
Ese mismo Jesús está tocando a tu puerta hoy... ¿Puedes escuchar su dulce voz?

“Estas cosas os he hablado para que en mí tengan paz. En el mundo tendrán aflicción, pero confiad, YO HE VENCIDO AL MUNDO”. Juan 16:33

Padre Celestial: En esta hora yo te doy gracias por tu amor y misericordia para con nosotros, porque no nos dejaste ni nos desamparaste, sino que hiciste hasta lo imposible para que nosotros fuésemos salvos, sacrificaste a tu Hijo Jesucristo como oveja en el matadero, para que Tú y yo podamos tener una relación personal uno a uno.
Gracias te doy porque puedo recurrir a Ti en cualquier necesidad o prueba de la vida, y porque Tú me hablas y respondes a través de Tu palabra, de tus siervos y de Tu Espíritu. Gracias por tu Hijo Jesucristo que vino a enseñarnos el camino, y la verdad y nos dio la vida. Te pido que no se aparte de nosotros Tu Espíritu Santo y que seamos capaces de escuchar lo que el Espíritu dice a las iglesias, es mi oración.
Que seamos tomados por dignos de escuchar Tu voz y seguirla como la oveja sigue a su buen pastor, es mi anhelo.
Que Tu palabra se afirme en nuestro corazón como un sello que nos redima y que Tu Espíritu nos guíe a toda verdad todos los días es lo que yo clamo a Ti, en el Nombre de Jesús, mi Salvador, te pido todo esto también para todos los que lean en este instante esta reflexión, así sea, amén.

¡Que Jehová de los ejércitos haga resplandecer Su rostro sobre ti!
A Cristo Jesús sea toda honra y honor, alabanza y poder por siempre.

Amen.

lunes, 1 de junio de 2015


Josué 1:1- 5  Aconteció después de la muerte de Moisés siervo de Jehová, que Jehová habló a Josué hijo de Nun, servidor de Moisés, diciendo: 2 Mi siervo Moisés ha muerto; ahora, pues, levántate y pasa este Jordán, tú y todo este pueblo, a la tierra que yo les doy a los hijos de Israel.

Introducción
Israel después de la salida de Egipto estuvo en el desierto durante 40 años, y durante todo ese tiempo estuvo viviendo en un territorio árido, poblado de serpientes y escorpiones y por más que buscaran un terreno productivo no lo encontraron, pero al otro lado del rio Jordán estaba Canaán la tierra prometida, ese lugar si era un terreno productivo, la Biblia le llama una tierra donde fluye leche y miel, en el capítulo 13 del libro de Números se describe la alta calidad de los frutos que se daban en esa tierra, la cual Dios se la había prometido a Israel.
Pero la tierra de Canaán nos muestra un lugar donde fluye leche y miel, nos muestra la abundancia de alimentos, prosperidad física y espiritual, comunión con Dios.
En estas dos tierras se nos muestran la necesidad y la Bendición, la muerte y la vida. Ahora bien entre ambas tierras, había una división una barrera:“El rio Jordán”. Dios había prometido una tierra de Bendiciones, pero para poder tomarla había que cruzar este rio Jordán.
Una de las aéreas donde nace este rio son los altos del Golán y su desembocadura está el mar muerto. O sea que todo lo que es arrastrado por estas aguas irá a dar al mar muerto, se le llama “mar muerto” porque en esas aguas no hay vida, por causa de la cantidad de minerales que posee, es diez veces más salado que nuestro océano pacifico, es por eso que el que se mete en esas aguas, flota no necesita hacer esfuerzo para nadar.
El riesgo de cruzar el Jordán era se ahogado y arrastrado por las aguas hacia al mar muerto, al lugar donde no hay vida solo muerte. Pero si no se cruza el rio Jordán, nunca se experimentara la Bendición y prosperidad. Israel tuvo que tomar la decisión entre: “Quedarse en el desierto, lugar que estaba lleno de necesidades o cruzar el rio que lleva a la tierra de Bendiciones”. Israel sabía que el desierto no era un lugar para hacer vida, solo hay necesidades, angustias, problemas, ruinas. Ello nos ilustra el pecado, vivir en él, no es tener vida, solo hay frustración, angustia, terror y espanto. Dios le ha prometido a usted un lugar donde fluye leche y miel, un lugar que está lleno de prosperidad y Bendiciones, Génesis 12:3 “Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra”.
Hebreos 6:13,14 Porque cuando Dios hizo la promesa a Abraham, no pudiendo jurar por otro mayor, juró por sí mismo, 14 diciendo: De cierto te bendeciré con abundancia y te multiplicaré grandemente. Pero para que usted pueda obtener esa Bendición tiene que cruzar su propio Jordán, en cada persona el Jordán es diferente. ¿Cuál es su Jordán que necesita cruzar para obtener la Bendición?

I.        Que significa: “Cruza tu Jordán”
Significa pasar a un nuevo nivel; significa ascender a una altura más alta.  Es decir, tenemos que dejar atrás ciertas actitudes y formas de pensar que están muy arraigadas al mundo y tomar la mente de Cristo. Pablo le dijo a los corintios “Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Más nosotros tenemos la mente de Cristo. (1 Corintios 2:16).
Cruzar el Jordán significa dejar atrás lo que somos, para llegar a ser lo que Dios quiere que seamos. Dejar atrás donde estamos, para poder llegar a donde Dios quiere que estemos. No podemos seguir siendo los mismos si no hemos conquistado, si es que queremos conquistar nuestra tierra prometida, tenemos que cambiar. Nuestros pensamientos tienen que morir, y los pensamientos de Dios tienen que reinar. Romanos 12:2 No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.
Cruzar el Jordán es estar dispuestos a ser transformados por nuestro Dios en nuestra forma de pensar, hasta llegar a tener la mente de Cristo. Cruzar el Jordán es estar dispuestos a renunciar nuestros pensamientos y tomar los de Dios totalmente y por completo. Cualquier costo que paguemos por ese cruce no se comparará  con las riquezas gloriosas que nos esperan. Para Israel en el cruce del Jordán fue necesario que dejara de pensar como en el pasado y pensar como Dios, fue necesario que se depositaran completamente en la voluntad de Dios no en sus pensamientos. Dios no se iba a unir a la visión de ellos, sino ellos a la visión de Dios. Ellos tuvieron que morir por completo a sus opiniones, sus actitudes, sus costumbres, sus tradiciones, sus perspectivas, su conformismo, para llegar exaltar a Dios y Su palabra por completo en sus vidas. Fue necesario que ellos menguaran, para que la manifestación de Dios creciera, así como dijo Juan el Bautista: Juan 3:29-30 El que tiene la esposa, es el esposo; mas el amigo del esposo, que está a su lado y le oye, se goza grandemente de la voz del esposo; así pues, este mi gozo está cumplido. 30 Es necesario que él crezca, pero que yo mengue.

II.        Requisitos para cruzar el Jordán
La generación de israelitas que salió de Egipto no pudo cruzar el Jordán, estuvieron frente a él, pero no le pudieron cruzar. Cruzo el Jordán la segunda generación, la que nació en el desierto, la primera le faltaron requisitos, pero la segunda si los lleno. Usted no sea igual que la primera generación; si no a la segunda, la que cruza el Jordán.
La primera generación cruzo el mar rojo, pero no el Jordán. Cruzaron lo más difícil pero no lo más fácil. Es triste encontrar en nuestras vidas que hemos cruzado momentos muy difíciles y los más fáciles no estén desanimando. ¿Cómo es posible que usted ya cruzó lo más difíciles, pero porque los más fáciles lo están tirando al suelo? Hay matrimonios que han cruzados momentos muy difíciles en el pasado, y por pequeños problemas del presente están pensando en la separación. David en su adolescencia venció al gigante Goliat, pero cuando ya era grande no pudo vencer al gigante Isbi-benob, que era cuando más fuerza física tenía David.
2 Samuel 21:15-17 Volvieron los filisteos a hacer la guerra a Israel, y descendió David y sus siervos con él, y pelearon con los filisteos; y David se cansó. 16 E Isbi-benob, uno de los descendientes de los gigantes, cuya lanza pesaba trescientos siclos de bronce, y quien estaba ceñido con una espada nueva, trató de matar a David; 17 más Abisai hijo de Sarvia llegó en su ayuda, e hirió al filisteo y lo mató…
Con ello se nos ilustras que David cruzo victorioso lo más difícil, pero lo más fácil no lo podía cruzar, si Abisai no hubiera venido a su rescate allí hubiese muerto David. Esto nos enseña que para cruzar el Jordán es necesario eliminar nuestras fuerza física y poner nuestra absoluta confianza en Dios, de lo contrario no lo cruzaremos.
En el cruce del mar rojo como del rio Jordán fue realizado por Dios, ya que nada podía oponerse al propósito de llevar a Su pueblo a la “buena tierra”. Pero, si observamos el comportamiento del pueblo en ambas experiencias, la diferencia es notable y esa es la razón por la cual la primera generación no pudo cruzar el Jordán. Analicemos el comportamiento del pueblo en el primer cruce: Frente al mar Rojo el pueblo se confunde, reclama y maldice con gran desesperación. Cuando el mar se abre, avanzan en una especie de ¡sálvese quien pueda! En ese momento del cruce era todo un caos. Al estar al otro lado, ya en el amanecer, creyeron, temieron y celebraron con panderos y danzas. (Éxodo 14 y 15). Eso es lindo, maravillo, es de felicitarles, pero, lo triste esta al entrarse en el desierto todo se les olvido y murmuraron de Dios, con ello aprendemos que tuvieron mucha emoción, y poca convicción.
Pero la segunda generación que cruza el Jordán, es un pueblo que ya no murmura, no se oyen opiniones de desánimo diciendo: “Designemos un capitán y volvámonos a Egipto, ni dicen ¿Crees tú que se abrirá este río? Simplemente avanzo en obediencia a Dios porque quería la Bendición, y al estar al otro lado no celebraron, no hubo panderos, ni danzas, ni jubileo, por lo contrario hubo circuncisión en los varones (Josué 5:5). O sea, en vez de fiesta, una dolorosa obediencia, en lugar que los hombres estuviesen listo para la guerra estaban sufriendo de dolor, con ello estaban reconociendo que no era por sus fuerzas sino por la fuerza de Dios.
Esta nueva generación está dispuesta a avanzar como un ejército preparado para conquistar lo prometido que era pelear contra todos los habitantes que ya habitaban en esa tierra, realmente la primera generación no lo hubiera logrado por su falta de convicción, pero la segunda ya sabía a lo que iba y estaba dispuesta a conquistarla. ¿Cuáles son los requisitos para que usted pueda cruzar su Jordán? Son, anhelar, desear, querer, soñar con la Bendición, de lo contrario usted no sentirá el más mínimo deseo de levantarse para cruzar el Jordán.
Salmos 42:1 Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por ti, oh Dios, el alma mía. Es como una desesperación querer salir de la miseria, para vivir en la Bendición, así es como Dios quiere, se requiere de sacrificio, nada llega gratis o fácil, debe de haber atrevimiento a desafiar lo desconocido, lo incierto...  
Proverbios 13:4 El alma del perezoso desea, y nada alcanza;…  Proverbios 19:24 El perezoso mete su mano en el plato, y ni aun a su boca la llevará. Proverbios 22:13 Dice el perezoso: El león está fuera; seré muerto en la calle.

III. Como cruzar el Jordán

La orden le vino a Josué fue: Levántate y pasa este Jordán tú y todo este pueblo, a la tierra que yo les doy a los hijos de Israel." No se les dio ninguna instrucción acerca de cómo habían de cruzar el rio. Dios quería que el cruce del Jordán por Israel fuese milagroso. Josué mando al pueblo que se santificase; debía poner a un lado sus pecados y librarse de toda impureza. Josué dijo al pueblo que se abstuvieran de comer por tres días, y después se prepararon para abandonar el cómodo campamento, el ejército se puso en pie de guerra listo para la batalla, el enemigo en ese momento era el Jordán y había que cruzarlo.
Los sacerdotes con el arca del pacto al frente descendieron caminando con una gran seguridad hacia las aguas del Jordán, a pesar que esa época era cuando más caudaloso se ponía el rio, era la época que menos probabilidad se tenía para cruzarlo por sus fuertes corrientes, pero Dios quería manifestar Su poder.
Usted cruzara la montaña de problemas cuando más recios se encuentren los problemas, a Dios hay que darle cuando más necesitados económicamente estemos, recordemos las viuda que dio todo lo que tenía. Isaías 43:2 Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti.
Todo Israel sabía que sin la ayuda Divina no podían cruzar el Jordán por lo tanto depositaron toda su confianza en Dios. Caminaron hacia el rio en fe aun sabiendo que era la época menos probable de cruzarlo, pero aquella fe fue recompensada porque tan pronto como los sacerdotes tocaron el agua, las aguas que descendían se detuvieron mientras las otras siguieron su curso, los sacerdotes avanzaron hacia el centro del cauce, y se quedaron detenidos allí, mientras todo el ejército descendía y cruzaba al otro lado. Así se grabó en la mente de todo Israel, que el mismo Dios que abrió el mar Rojo para sus padres cuarenta años atrás era el que les había abierto el Jordán a ellos. 
Cuando los sacerdotes dejaron el centro del rio y las plantas de sus pies estuvieron en seco, las aguas aprisionadas, quedaron libres, se precipitaron hacia abajo por el cauce natural del río en un torrente irresistible.

¿Cómo usted va a cruzar el Jordán?

1. Reconociendo que hay un Dios creador y sustentador de todo cuanto existe.

2. Reconociendo su necesidad espiritual, confesando sus pecados y pidiendo perdón 1 Juan 1:9 Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.

3. Permitiendo que Dios sea su Señor y Salvador personal. (Juan 1:12 Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;)

Cuando usted ha hecho eso en su vida sucederán tres cosas:

1.        Habrá cruzado por el camino que le lleve al perdón       1Juan 1:7,9 Pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado. 8 Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros. 9 Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.

2.        Usted habrá cruzado por el camino que le lleve a libertad de la potestad de las tinieblas Colosenses 1:13 El cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo.

3.        Usted habrá cruzado por el camino de muerte a vida  Juan 5: 24 De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida.

jueves, 30 de abril de 2015


NO CULPES A NADIE.

Nunca te quejes de nadie, ni de nada, porque fundamentalmente tú has hecho lo que querías en tu vida.
Acepta la dificultad de edificarte a ti mismo y el valor de empezar corrigiéndote.
El triunfo del verdadero hombre surge de las cenizas de su error.

Nunca te quejes de tu soledad o de tu suerte, enfréntala con valor y acéptala.
De una manera u otra es el resultado de tus actos y prueba que tú siempre has de ganar.

No te amargues de tu propio fracaso ni se lo cargues a otro, acéptate ahora o seguirás justificándote como un niño.
Recuerda que cualquier momento es bueno para comenzar y que ninguno es tan terrible para claudicar.

No olvides que la causa de tu presente es tu pasado así como la causa de tu futuro será tu presente.

Aprende de los audaces, de los fuertes, de quien no acepta situaciones, de quien vivirá a pesar de todo, piensa menos en tus problemas y más en tu trabajo y tus problemas sin alimentarlos morirán.

Aprende a nacer desde el dolor y a ser más grande que el más grande de los obstáculos, mírate en el espejo de ti mismo y serás libre y fuerte y dejarás de ser un títere de las circunstancias porque tú mismo eres tu destino.

Levántate y mira el sol por las mañanas y respira la luz del amanecer.
Tú eres parte de la fuerza de tu vida, ahora despiértate, lucha, camina, decídete y triunfarás en la vida; nunca pienses en la suerte, porque la suerte es: el pretexto de los fracasados.

PERO JEHOVÁ ME DIJO: MI BONDAD ES TODO LO QUE NECESITAS, PORQUE CUANDO ERES DÉBIL, MI PODER SE HACE MAS FUERTE EN TI, POR ESO ME ALEGRA PRESUMIR DE MI DEBILIDAD, ASÍ EL PODER DEL MESÍAS VIVIRÁ EN MI. TAMBIÉN ME ALEGRO DE LAS DEBILIDADES, INSULTOS, PENAS Y PERSECUCIONES QUE SUFRO POR EL MESÍAS, PORQUE CUANDO ME SIENTO DÉBIL, ES CUANDO EN REALIDAD SOY FUERTE. (2 Corintios 12. 9-10)

Echar la culpa a otros crea adicción. La justificación que sentimos al culpar a otros acaba atrapándonos para siempre. Esta actitud manipula nuestra ira para hacer que nos sintamos bien evadiendo responsabilidades.
Poco a poco nos resulta más fácil quejarnos que resolver el problema. Y así como ocurre con las adiciones, a las que hay que alimentar más y más para conseguir la recompensa, antes de que te des cuenta te habrás convertido en un adicto en evadir culpas.
Esa actitud impide el perdón; no puedes perdonar a alguien mientras lo estés juzgando y sientas que te ha ofendido.
Cuando desperdicias tu tiempo y tus energías culpando a los demás, renuncias a tu derecho a recibir el perdón de “DIOS“…Si no perdonáis sus ofensas a los hombres, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas” (Mat 6:15).
Es hora de asumir la responsabilidad por tus actos y tu vida y de recuperar la capacidad Divina para responder a las situaciones de acuerdo a Su Palabra.

Eh aquí dos buenos motivos para dejar esa actitud:
1) Te convierte en víctima. Cuando haces que otros sean responsables de tus circunstancias, la capacidad de cambiar las cosas reside en sus manos, lo que significa que nada va a cambiar a menos que ellos decidan hacerlo. Haces de ellos los dueños de tu destino. La única manera de retener la capacidad de cambiar tus circunstancias es responsabilizándote de tus acciones.
2) Te deja triste y deprimido. A lo mejor insistes: ‘No sabes cómo me hirió’. Es verdad, pero al albergar resentimiento, te sigues hiriendo a ti mismo continuamente.

La Biblia dice: “…Cuidado con las raíces de amargura. Unas pocas semillas de cardos pueden estropear un jardín en poco tiempo…” (Hebreos 12:14-15 parafraseado).
Antes de que te des cuenta, tu perspectiva se habrá distorsionado. “Cuidado con el “síndrome de Esaú”: Cambió el regalo al que tenía derecho de por vida para satisfacer un apetito momentáneo… Esaú después se arrepintió y quiso la bendición de DIOS, pero para entonces ya era demasiado tarde y sus lágrimas no iban a cambiar nada” (Hebreos 12:16-17 parafraseado).
Perdona a quien debas perdonar, vuelve a tomar las riendas de tu vida, y acepta tu responsabilidad.

Siempre he dicho que la persona que se queja no tiene al MESÍAS en su corazón. ¿Te preguntaras porque? Escucha: “Aconteció que el pueblo se quejó a oídos de YAHWEH ELOHYM… y ardió su ira. [y] consumió uno de los extremos del campamento” (Números 11:1). Si esto no te convence de cómo DIOS considera la queja, ¡nada lo hará!
Más, ¿a quién dañas realmente cuando te quejas?:
(a) A ti mismo. La queja conduce al enfado, a la amargura, y hasta a la depresión. DIOS te ama, y no desea que te dañes a ti mismo;
(b) A DIOS. La queja cuestiona su carácter; de hecho es como si dijéramos: “Señor, lo has estropeado; tuviste la oportunidad de complacerme, pero al final lo has echado a perder”;
(c) A otros. Nadie disfruta siendo “miembro de la Brigada de los Jarros de Agua Fría”. Tus pensamientos negativos afectan a los que te rodean. ¿Alguna vez te has parado a pensar por qué el quejarse es tan popular, cuando en realidad no produce ningún cambio? ¡Porque ello satisface nuestra naturaleza egoísta!
Pero hay buenas noticias. Escucha: “Aconteció que el pueblo se quejó…” (Números 11:1). Observa la palabra: ‘Aconteció'; desarrollaron un modo de pensar, una forma de afrontar la vida. De modo que si puedes convertirte en “un quejica”, ¡entonces puedes transformarte en un “hijo agradecido” por la gracia de DIOS! Reconociendo que “yo elijo mi actitud”, es posible elegir una mejor.

Si realmente deseas cambiar, comienza a orar: “MI AMADO JESUCRISTO INTERCEDE A VUESTRO PADRE CELESTIAL, quiero que “el panorama” de mi vida sea diferente; anhelo experimentar el gozo que Tú das a aquellos que abandonan “el desierto” de la ingratitud y se adentran en “la Tierra Prometida” de la acción de gracias”.
Hay una clase de queja en concreto que realmente rechina a los oídos de DIOS. Escucha: “Aconteció que el pueblo se quejó a oídos de YAHWEH ELOHYM…”.

Para algunos de nosotros, la adversidad tiene que ver con un problema de salud. Para otros es una espinosa carrera con continuos cambios de trabajo. Para otros es que les intenten cargar con la responsabilidad de una situación familiar acontecida hace años, pareciéndoles injusto. Algunos de nosotros tomamos malas decisiones y nuestro matrimonio se deshizo; ahora luchamos con familias mezcladas y las consecuencias de nuestras elecciones.
Todos tenemos que tratar con algún nivel de adversidad. Cada uno de nosotros tiene algo en su vida, acerca de lo cual ¡DIOS no quiere escuchar ni una sola queja!
Es duro vivir con la adversidad, pero debes comprender esto: Cuando te quejas, pierdes el derecho a la gracia que te permitirá sobrellevarla.
La fortaleza y el gozo necesarios para experimentar la victoria están a nuestro alcance, pero si elegimos quejarnos o aferrarnos al “ídolo de una vida perfecta”, la perdemos.

La Biblia dice que todos tenemos que sufrir para entrar al Reino de DIOS. (Hechos 14:22) no dice que tenemos que quejarnos para entrar al reino de DIOS.

“¿Y qué puedo hacer?”. Hazte estas dos preguntas:
(a) ¿Soy “un quejica”? Piensa en ello. ¿Por qué? Porque quejarse es algo que no solemos ver en nosotros mismos pero sí en los demás;

(b) ¿Estoy dispuesto a arrepentirme? Si realmente deseas abandonar esta actitud “desértica”, piensa primeramente acerca del porqué te encuentras en ella.

Si DIOS te revela que la queja es un problema en tu vida, confiésalo, y ¡déjalo atrás! De no ser así, espera mucho más “desierto” en el futuro.

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Nosotros sembramos la semilla más la cosecha es de DIOS 

lunes, 27 de abril de 2015


VUÉLVETE A CRISTO

“Vuelve ahora en amistad con Dios, y tendrás paz; y por ello te vendrá bien Job 22:21”

La palabra volver es sinónimo de convertir, regresar, devolver las cosas al estado de antes.

A través de este pasaje Bíblico, Dios le da la orden perentoria a Job de volverse a Él, garantizándole que sólo tomando esta decisión tendría paz.
Todos hemos experimentado la turbación de nuestro espíritu por alguna situación que produjo este estado de ánimo en el cual hay conmoción.
Así se encontraba Job por haberlo perdido todo y así nos encontramos nosotros cuando ocurre algo en nuestras vidas de gran impacto.
Sólo que existe una gran diferencia entre experimentar este estado de ánimo habiendo hecho de Cristo el fundamento de nuestras vidas o sin haber tomado la decisión de darle el primer lugar al Señor para que Él sea ordenando, restaurando la casa, volviendo todo al lugar donde debe estar.

El apartarnos de Dios habiéndolo conocido también produce turbación a nuestro espíritu, alma y ser, pues ese primer lugar que debe estar tomando nuestro Salvador, tal vez se lo estés dando a los placeres momentáneos, a las riquezas materiales, a tantas cosas que no le aportarían a tu vida las Bendiciones y beneficios por los cuales el salmista agradeció a Dios cuando exclamó “Bendice alma mía a Jehová, y bendiga todo mi ser su Santo nombre. Bendice alma mía a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios……..” Si seguimos leyendo el texto, encontramos que el salmista era consciente del Señorío y del poder de nuestro amado redentor, así como también de los beneficios o razones por las cuales debían tanto su alama como su ser bendecir el Santo Nombre del Señor.

En este salmo encontramos no solamente razones para agradecer, sino también para no apartarnos jamás del que nos amó tanto que entregó a Su Hijo en propiciación por nuestros pecados para hacernos libres de la muerte eterna.

Volviendo al capítulo 22 versículo 22 del libro de Job, continúa Dios ordenándole a Job en ese momento y en los actuales a nosotros lo siguiente:

“Toma ahora la ley de su boca. Y pon sus palabras en tu corazón.” Cuando tomamos algo como en este caso la Palabra de Dios, accedemos a ella, al conocimiento, enseñanza e instrucción que nos proporciona.
Guardarla en el corazón significa que seremos sensibles y obedientes a lo que Dios dejó escrito para nuestro conocimiento, sujeción y para dar a conocer a otros a fin de que no se pierdan, sino que procedan al arrepentimiento, pues vemos como en el capítulo 10 versículos 8, 9 y 10 del libro de Romanos, el apóstol Pablo inspirado por Dios nos dice:

“Más ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Esta es la palabra de fe que predicamos. Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia pero con la boca se cree para salvación.”

De acuerdo a lo consignado en este pasaje Bíblico, debemos hacer dos cosas ellas son: confesar y creer.

Confesar es declarar, dar a conocer un hecho, en este caso que Dios existe y que sólo a través de Su Hijo Jesucristo podemos encontrar salvación y vida eterna.

Creer es aceptar que en quien hemos creído, en este caso Jesús es real, es poderoso, es fiel es nuestro sanador, nuestro consolado y libertador, utilizando el corazón y la boca para poder confesar y creer, razón por la cual cuando oramos por alguien inconverso lanzamos expresiones tales como “Señor quita el corazón de piedra y pon un corazón de carne, o Señor has de su corazón tierra fértil para que Tu Palabra produzca fruto digno de arrepentimiento, o Señor dale un corazón sensible a Tu Palabra, o quebranta su corazón, o dale un corazón conforme a Tu voluntad, por ser este órgano transformado por Dios para cumplir el propósito que ha dispuesto con nosotros y con los que seguirá añadiendo a su redil. Y la boca por el poder que tienen las palabras para cambiar circunstancias adversas a nuestro favor y para hacer que se cumpla lo que decretamos con ella. En este caso el cumplimiento de la Palabra de Dios y la finalidad con la cual la lanzamos o enviamos.

El cumplimiento de la orden que Dios da a Job en ese momento y en los actuales a nosotros, significa obediencia y obedecer nos hará acreedores a las siguientes Bendiciones consignadas en los versículos del 23 al 30, consistentes en ser edificados en este caso sobre el fundamento de la Roca Inconmovible, alejar de nosotros la aflicción, tener más oro que tierra y como piedras de arroyo oro de ofir. Esto se traduce en un creciente bienestar comparado con la piedra preciosa con la que Salomón construyó el templo para Dios, o como las añadiduras adheridas a la obediencia por haber cumplido la orden de Dios, ser defendidos por Dios.
Todos hemos experimentado el vituperio y la injusticia ante lo cual y como resultado de obedecer tendremos la seguridad de ser defendidos por Dios, tener riquezas materiales en abundancia por el hecho de deleitarnos y levantar nuestro rostro a Dios.
Esta promesa es confirmada por el salmista cuando nos dice: “Deléitate a sí mismo en Jehová y Él te concederá las peticiones de tu corazón, confía en Él y Él hará.”
Amados hermanos, para nosotros debe ser un deleite contemplar la Hermosura de Dios y no hago con esta expresión referencia al aspecto físico, sino Espiritual, o a lo Hermosa que es Su Palabra, a lo Divino de su accionar, a su revelación, a su protección y a todo lo que Él ha hecho, hace y hará por nosotros.

Oraremos y Él oirá, y pagaremos nuestros votos, tendremos la seguridad de recibir respuesta a nuestras peticiones, determinar, establecer o decretar algo que queramos que ocurra o que se nos dé y será hecho, confirmado, reafirmado, además de hacer resplandecer su luz sobre nuestros caminos lo cual nos garantiza no andar en tinieblas expuestos a tropezar y caer.
En caso de ser abatidos, tendremos autoridad para decretar el enaltecimiento con la seguridad de que lo habrá, salvará al humilde de ojos, liberará al inocente, y por la limpieza de nuestras manos, es decir las manos de quienes obedecimos guardando y poniendo por obras Su Palabra será librado.

Mi pregunta es ¿quieres tener paz? Si tu respuesta es sí, entonces vuélvete ahora en amistad con Dios y la alcanzarás.
¿Deseas que todas estas promesas tengan cumplimiento en tu vida? Si la respuesta es sí, has un acto de obediencia al Señor, y si aún no tomas una decisión de fe, confiesa con tu boca que Jesús es el Señor y cree en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, seguidamente y con el propósito crecer espiritualmente, pon Su Palabra por obras en tu vida, entonces obtendrás todos estos beneficios y entenderás porque el salmista dio la orden a su alma y a todo su ser de bendecir a Jehová.

viernes, 17 de abril de 2015


Amarnos los Unos a los Otros

“Amados, armémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios. El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor” (1 Juan 4:7-8 Reina-Valera 1960).

Dios es amor y Su amor no es perecedero, sino Eterno. Las Escrituras nos revela en Jeremías 31:3 el amor de Dios hacia nosotros y nos dice: “Con Amor Eterno Te He Amado”. Gracias Padre Celestial, gracias por amarme incondicionalmente y eternamente.
Las familias te pueden dejar, los amigos te pueden abandonar o sacarte de su lista telefónica o te pueden borrar de las redes sociales y dejarte de amar, en cambio el amor de Dios nunca se acaba. Nosotros somos infieles, pero Dios siempre permanecerá fiel. No importa que te hayas desconectado con Dios, Él todavía sigue extendiendo Su misericordia sobre ti porque te ama. El Señor es tu Creador y tú eres importante para Dios. “Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él” (1 Juan 4:16 Reina-Valera). La palabra permanecer significa mantenerse sin cambios, en otras palabras, Dios anhela que Sus hijos permanezcan en Su amor, sin ningún cambio que pueda afectar ese amor.

Para poder estar conectados en la presencia del Señor, debemos permanecer en amor. Es un amor firme que aunque sople el viento y las olas, por eso no cambia. Es un amor inmovible, que ningún viento ni tempestad pueden hundirlo. El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, más se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta” (1Corintios 13:4-7 Reina-Valera 1960).
Permanecer en amor significa que debo de amar a mi hermano y a los demás. 1 Juan 4:20 dice: “Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quién no ha visto?” En otras palabras, el que ama a Dios, ame también a su hermano.

Mi pregunta es: ¿Por qué hay tanto berrinches y enemistad entre algunos? Es tiempo de hacer la diferencia y demostrar el amor que por naturaleza tenemos cada uno. Soportarnos unos con los otros y así andar en armonía. El apóstol Pablo fue más específico cuando nos dice: “Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados, con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor, solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz” (Efesio 4:1-3).
La clave principal de este mensaje es el amor hacia los demás, que fluya el amor de Dios en nosotros hacia los demás, hace la diferencia. Esa actitud de amor y compasión es la que transforma nuestra alma y brinda testimonio de Dios dondequiera que vayamos.
Un corazón de amor es aquel que alienta al caído, anima al cansado y brinda luz al que anda en tinieblas.
Un corazón lleno de amor es aquel que por más difícil que tenga el día, por eso nunca deja de animar a su hermano.
Un corazón rebosante del amor de Dios, es aquel que brinda palabras de Dios al que se encuentra triste y atribulado.
Un corazón saturado del amor de Dios, se conduele por lo que le está pasando al hermano y ayuna y ora para que todo le vaya bien.
Un corazón amable, se acuerda de sus hermanos y les brinda palabras de alientos. Así es que el Señor nos quiere ver, Él desea que como hermanos nos animemos los unos a los otros. En vez de andar con una actitud negativa y sin ningún fruto, el Señor quiere que andemos con una actitud amable y positiva que inspire a los demás.

Cada vez que el Espíritu de Dios te haga recordar a algún hermano, corre y ora por ese hermano, preséntaselo a Dios, tú no sabe por lo que ese hermano o hermana está pasando. Si es posible, escríbele un verso Bíblico de ánimo y dile que lo ama en el Señor.
Hoy recibí un bello mensaje de una hermosa hermana diciéndome lo mucho que me amaba en el Señor. Cuando leía el mensaje me acordé de las cartas de Pablo hacia sus hermanos y del amor que él les tenía a ellos.
Voy a compartir contigo ese mensaje para que te sirva de ejemplo y así puedas ser de bendición a otros, el mensaje dice así: “Querido hermano que Dios me le Bendiga, no sabe cuánto le amamos y lo extrañamos. Nos recordamos de su dulzura y sonrisa y mirada de autoridad con compasión. No olvides que usted es un varón de Dios y que donde Dios lo lleve siempre va a ser usado con poder. Usted es un ejemplo a seguir. Abrazos”.
Gracias hermana por esas bellas palabras de aliento. El fluir del amor de Dios en nosotros es el que restaura y transforma nuestra alma y nos hace crecer. Hermanos, sigue el ejemplo, ora por tu hermano en tus oraciones y cuando sea posible, mándale un mensaje de Dios a su vida, con esa actitud compasiva lleva frutos y hace la diferencia. El Señor te ama con amor Eterno. Yo también te amo en el amor del Señor.

“Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo” (Efesios 4:32).

“Pero Dios demuestra su amor por nosotros en esto: en que cuando todavía éramos pecadores, Cristo murió por nosotros.” (Romanos 5:8).

La Palabra de Dios dice, “Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a Su Hijo Unigénito, (Jesucristo) para que todo el que cree en Él no se pierda, sino que tenga vida eterna” (Juan 3:16).

Dichoso el hombre que no sigue el consejo de los malvados, ni se detiene en la senda de los pecadores ni cultiva la amistad de los blasfemos, sino que en la ley del Señor se deleita, y día y noche medita en ella. Es como el árbol plantado a la orilla de un río que, cuando llega su tiempo, da fruto y sus hojas jamás se marchitan. Salmos 1:1- 4 Nueva Versión Internacional (NVI)

Reflexión

La palabra de Dios está llena de enseñanzas y consejos. Enseñanzas que si la seguimos cosecharemos muy buenos frutos. Mira lo que nos dice en 2 Timoteo 3:16-17 (NVI) acerca de la palabra de Dios “Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir y para instruir en la justicia, a fin de que el siervo de Dios esté enteramente capacitado para toda buena obra.”

Deleitémonos en la palabra de Dios, meditemos en ella de día y de noche, son muchas las promesas que encontramos en ella. Vivámosla a plenitud.

Mi Oración


Señor, Dios de la creación, gracias por Tu Santa Palabra, ella cada día me instruye y me llena de sabios consejos para vivir de manera justa. Ayúdame a guardarla para agradarte en todo. Ella es lámpara a mis pies que guía mis pasos. Oro en el Nombre de Jesús. Amen.

viernes, 20 de marzo de 2015


Texto Bíblico: Génesis 3:1-5
Génesis 3:1 Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto?
Génesis 3:2 Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer;
Génesis 3:3 pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis.
Génesis 3:4 Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis;
Génesis 3:5 sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal.

I. INTRODUCCIÓN

Puede parecernos extraño el hecho de que Dios permitiera que Satanás entrara al huerto del Edén. Sin embargo, a través de la Biblia nos damos cuenta que Dios permite que el hombre sea probado. Estas pruebas presentan oportunidades para hacer la voluntad de Dios, demostrar nuestra fe, nuestro amor, y desarrollar nuestro carácter cristiano.

Dios nunca permite que seamos tentados más allá de lo que podemos resistir 1 Corintios 10:13 No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.
Aparentemente, la prueba de Job fue mucho más dura de lo que cualquier persona es capaz de sufrir... él perdió su posesiones, su familia y su salud. Sin embargo, a pesar de todo esto, jamás se volvió contra Dios. Dios sabía que este hombre podía pasar por toda aquella amarga experiencia, por lo tanto permitió a Satanás que atacara a Job a tal extremo.
Santiago escribió: "Bienaventurado el varón que soporta la tentación: porque cuando haya resistido la prueba recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman" Santiago 1:12.
Pedro dijo: "En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas, para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo," 1 Pedro 1:6, 7.
En otras palabras - una fe no probada ni siquiera se acerca al valor de la fe que ha resistido las pruebas y las tentaciones con éxito. Santiago 1:2-4 Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, 3 sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. 4 Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna.

Cuando Eva no fue capaz de resistir a tentación que le fue puesta realmente no tenía que culpar a nadie más que a sí misma. Fue ella quien dio rienda suelta a sus deseos o concupiscencias. Al dar prioridad a sus impulsos y dejar que éstos dominaran su pensamiento dio lugar al pecado.
Cuando un cristiano permite que sus problemas y sus malos deseos ocupen un lugar central de su pensamiento cae en la categoría mencionada por Santiago quien nos dice: "Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios... sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es traído y seducido. Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado" Santiago 1:13-15.
Dios nos ofrece una vía de escape de las tentaciones. Podemos mantener nuestras mentes ocupadas con pensamientos elevados y santificados en torno a su Divina persona y su Santa palabra.
Entonces, cuando Satanás trata de introducirnos malos pensamientos y malos deseos, éstos no podrán atraer ni dominar nuestro corazón. La victoria sobre una tentación nos hace más fuertes, para cuando tengamos que enfrentarnos a la próxima prueba. "Nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza" Romanos 5:3, 4.

Aquí podemos aprender algunas lecciones acerca de la tentación. Satanás no es tan original ni creativo, y puede sernos de mucha ayuda descubrir algunos elementos y métodos que él ha utilizado y que hasta la fecha sigue usando.

¿Cómo se acercó Satanás a Eva?

El escogió un agente que pareciera atractivo y apropiado para el momento. Casi siempre Satanás opera a través de agentes, y hasta donde le es posible, usa medios que la persona tentada reciba sin lugar a dudas ni desconfianza.
Luego introdujo una pregunta. Satanás es un gran mentiroso y tiene una astucia inigualable para presentar su mentira.
En el caso de Eva empezó con una pregunta con la intención de suscitar dudas y despertar sospecha acerca de la integridad de Dios. Eva entendió que el diablo le quería decir ¿Es posible que un Dios bueno le prive de disfrutar y participar de todo los frutos de los árboles del huerto

¿Pueden ustedes creer que Dios los ama de veras si los limita en esa forma? El propósito de Satanás, por supuesto, era hacer que Eva olvidara o no reconociera todas las cosas buenas y bellas que Dios le había provisto en el huerto.

Pregunta: ¿Le dio Eva una respuesta correcta a Satanás en el interrogatorio que éste le hizo?

Ella le citó correcta y enfáticamente al diablo el mandamiento de Dios. Es más, Eva le dio a entender a Satanás que cuando Dios ordena que no se haga una cosa, uno debe tomar muy en serio tal prohibición y mantenerse lo más lejos posible de la cosa prohibida.
Algunos suponen que ella estaba añadiendo algo al mandamiento original de Dios cuando dijo que ellos ni siquiera podían tocar aquel fruto prohibido. Pero nosotros creemos que eso estaba implicado en el mandamiento, o bien puede ser que Dios les haya dado algunas explicaciones adicionales a ella y a Adán a fin de que la orden les fuera lo bastante clara. No obstante, podemos suponer, por otra parte, que la expresión enfática de Eva, "ni le tocareis" (Génesis 3:3) es una indicación de que ella empezaba a ceder ante la sugerencia satánica en el sentido de que la prohibición Divina era extremadamente severa.

A. Una negación

Cuando Satanás vio que sus tácticas astutas estaban dando resultado se aprovechó de la actitud vacilante de Eva y trató de seducirla a la incredulidad. Contradijo enfática y denodadamente la palabra de Dios y negó la veracidad del Creador. Eso es lo que le gusta a Satanás: hacerse pasar como ángel de luz, pretendiendo emancipar a los hombres de sus ideas anticuadas.
2 Corintios 11:14 Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz.
Pero debajo de ese disfraz él sigue siendo como un león rugiente, buscando a quien devorar.
1 Pedro 5:8 Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar;

B. Una acusación

Pregunta: ¿Que implicaciones hace Satanás en cuanto a las motivaciones de Dios el versículo 5?

El diablo sugiere que Dios realmente no quiere que nosotros seamos como Él.
El acusa a Dios de actuar con un celo egoísta que estorba al hombre para que no pueda alcanzar aquel que verdaderamente le haría semejante a Él. De esta manera el enemigo suscitó dudas sobre los propósitos de Dios para el hombre y negó la realidad de la grandeza del plan supremo de Dios.
Satanás también dio a conocer su malvado corazón al tratar de suscitar el orgullo y la soberbia en el corazón humano. La duda, la incredulidad y orgullo son hasta la fecha los instrumentos que el diablo utiliza para inducir a los hombres al pecado.

II. EL DESARROLLO DEL PECADO

Génesis 3:6-13
Génesis 3:6 Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella.
Génesis 3:7 Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales.
Génesis 3:8 Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto, al aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto.
Génesis 3:9 Mas Jehová Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú?
Génesis 3:10 Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí.
Génesis 3:11 Y Dios le dijo: ¿Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol de que yo te mandé no comieses?
Génesis 3:12 Y el hombre respondió: La mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí.
Génesis 3:13 Entonces Jehová Dios dijo a la mujer: ¿Qué es lo que has hecho? Y dijo la mujer: La serpiente me engañó, y comí.

A. Una mala elección

Pregunta: ¿Qué fue lo que movió a Eva a comer del fruto prohibido?

Su fracaso se originó en su actitud de dedicarse a pensar en sus deseos, en codiciar lo prohibido. Se olvidó de las Bendiciones provistas por Dios y de su Bondad infinita.
Satanás no tuvo que hacer tanto para que ella se decidiera a comer de aquel fruto.
Tan pronto como supo del fruto y se convenció de que era bueno para ella y que le asistía todo el derecho de participar de él, lo tomó y lo comió.
Este deseo pervertido es lo que la Biblia designa como concupiscencia.
La concupiscencia abre la puerta para la plena expresión del pecado.

Santiago 1:13-15
Santiago 1:13 Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie;
Santiago 1:14 sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido.
Santiago 1:15 Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte.

Pregunta: ¿Qué similitudes hay entre la expresión de los deseos de Eva y lo que la Biblia llama mundanalidad o amor por las cosas del mundo?
1 Juan 2:15-16
1Juan 2:15 No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él.
1Juan 2:16 Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo.

Eva vio que el fruto era bueno para comer. Es decir, era físicamente atractivo. Esto es lo que Juan califica como los deseos de la carne, los impulsos desordenados que siempre están en abierta oposición con la voluntad expresa de Dios.

A ella le pareció que era un fruto muy agradable a los ojos. Probablemente la belleza era bastante notable pero sobre todo se ve en la mujer la fuerza de un deseo egoísta y soberbio

Ella llegó a pensar que aquello era codiciable para alcanzar la sabiduría o el discernimiento. Es decir, aquel fruto parecía producir cierta suspicacia o sospechas como para capacitar a una persona para vivir por su cuenta, sabiéndolo todo. Esta "sabiduría" da apariencia algunas veces de perseguir objetivos nobles y justos, pero al fin y al cabo, no es más que la soberbia de vida y astucia de Satanás.

Pregunta: ¿Cómo suele manifestarse la soberbia de la vida en la experiencia real?

Se lee acerca del rey Uzías que "cuando ya era fuerte, su corazón se enalteció para su ruina"
2 Crónicas 26:16 Más cuando ya era fuerte, su corazón se enalteció para su ruina; porque se rebeló contra Jehová su Dios, entrando en el templo de Jehová para quemar incienso en el altar del incienso.
La fama y el poder de Uzías indujeron a pensar que todo provenía de sus grandes habilidades.
De la misma manera Eva deseó alcanzar sabiduría para sus propios propósitos egoístas - y también ella alcanzó su propia ruina.

No hay nada inherentemente malo en la fama, la sabiduría, el poder o talentos especiales. Pero estas cosas ubican a la persona que las posee una posición en donde puede ser admirada y alabada por otros.
Cuando una persona posee talentos especiales necesita ser llena de la sabiduría celestial para no caer en la trampa de tomar para sí el crédito y la alabanza por cosas que ha recibido de Dios.
"¿Quién es sabio y entendido entre vosotros. Muestre por la buena conducta obras en sabia mansedumbre" Santiago 3:13.

Santiago 3:14-18
Santiago 3:14 Pero si tenéis celos amargos y contención en vuestro corazón, no os jactéis, ni mintáis contra la verdad;
Santiago 3:15 porque esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino terrenal, animal, diabólica.
Santiago 3:16 Porque donde hay celos y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa.
Santiago 3:17 Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía.
Santiago 3:18 Y el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen la paz. 

Pregunta: ¿Qué fue lo primero que Eva hizo después de haber comido del fruto prohibido?

Inmediatamente buscó a su marido para darle a él también a comer del fruto. El pecador esta lleno de extrañas contradicciones.
La mujer demostró que se consideraba libre cuando decidió comer de la fruta prohibida. Luego no se vio satisfecha sino hasta que logró quitarle a su marido el derecho y la oportunidad de ser libre para tomar sus decisiones.
Satanás la había engañado a ella sugiriéndole que estaba en la libertad de agradarse a sí misma. Luego el mismo pecado la impulsó a arrastrar consigo a alguien más.
Lo mismo hace el pecado en la actualidad; los que lo practican dicen: "Vamos, todos lo están haciendo así" Cuán insensato es imaginar que el hecho de que muchos estén cometiendo el mismo pecado hará que éste produzca menos culpabilidad.
Romanos 1:32 quienes habiendo entendido el juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también se complacen con los que las practican.
Sin embargo, no debemos cargarle a la mujer toda la culpa de la caída. Aunque la Biblia no nos da detalles al respecto, parece que Adán también prestó atención a los mismos argumentos y por su propia decisión personal fue víctima de los mismos deseos desordenados. No obstante, si es que él participó del fruto únicamente movido por la insistencia de su mujer, aún con todo eso él es responsable, porque se inclinó a la mujer antes que a Dios.
El hecho de que Eva haya pecado primero no hace al hombre menos culpable delante de Dios.
Romanos 5:14 No obstante, reinó la muerte desde Adán hasta Moisés, aun en los que no pecaron a la manera de la transgresión de Adán, el cual es figura del que había de venir.
1 Corintios 15:22 Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados.

B. Una conciencia culpable

Pregunta: ¿Cuáles fueron los resultados inmediatos del pecado de Adán y Eva?

Los ojos de ellos fueron abiertos. Es decir, empezaron a darse cuenta por su propia y desafortunada experiencia de la diferencia entre el bien y el mal. Sin embargo, esto no los hizo como Dios.
Ellos quedaron tan separados y fueron tan diferentes a Dios de la misma manera en que dista la aparente libertad del pecador de la verdadera libertad de una vida llena del Espíritu Santo y en comunión con Dios.
Dios conoce diferencia entre el bien y el mal, pero Él no ha adquirido dicho conocimiento a través de la experiencia del pecado practicando lo que es malo. Él permanece en santidad perfecta por la eternidad.
En cambio nuestros primeros padres perdieron su pureza al pecar y destruyeron el gozo que tenían en Dios y la confianza que tenía el uno al otro sus conciencias despertó inmediatamente un sentimiento de culpabilidad y vergüenza.

Pregunta: ¿Cuáles son las tres formas en que se dio a conocer la culpabilidad de sus conciencias?

1.> Trataron de cubrir su desnudez con hojas de higuera. En medio de la ansiedad de su culpa ellos cosieron hojas de higuera y se hicieron delantales para cubrirse, sin darse cuenta realmente, de que, igual que todos los intentos humanos por encubrir el pecado, aquellos delantales no eran suficientes ni efectivos.

2.> Cuando escucharon la voz de Dios huyeron y se escondieron entre los árboles del huerto. El pecado los había separado de Dios y los había constituido en muertos espirituales, porque ¿qué es la muerte sino separación.
Lucas 15:24 porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; se había perdido, y es hallado. Y comenzaron a regocijarse.
Efesios 2:1,5 (1) Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, (5) aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos),
Colosenses 2:13 Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados,

3.> Cuando Dios los buscó para darle la oportunidad de que confesaran sus pecados, ellos trataron de echarle la culpa a alguien más. Casi podemos imaginar a Adán diciéndole al Creador: "Señor, en parte tú tienes la culpa. Si no me hubieras dado a esa mujer, nada de esto hubiera ocurrido".
Qué difícil es reconocer la culpa y decir con toda sinceridad, "yo he pecado, sin tratar de auto justificarse o culpar a otros.
La verdadera confesión dice, como el antiguo canto espiritual "No mi hermano, ni mi hermana, sino yo, Señor; el que necesita orar".
Parece como si fuera un instinto de la naturaleza humana que cuando se descubre a una persona haciendo algo malo ésta siempre trata de justificarse a sí misma o echarle la culpa a alguien más. Los niños manifiestan esta tendencia desde su temprana edad.

Se necesita madurez y un espíritu de humildad para que uno pueda admitir sus faltas sin presentar excusas ni culpar a otros.
Si creemos que alguien nos ha hecho daño y nosotros hemos respondido con una actitud de resentimiento y amargura debemos ir a la persona o a las personas con quienes ha ocurrido el disgusto y confesarlo todo con franqueza.
Pero la verdadera confesión no consiste en decir: "Aún creo que tú tuviste la culpa de lo que ocurrió, pero perdonemos y olvidemos todo".
El verdadero arrepentimiento es simplemente declarar: "Siento mucho lo que ha ocurrido, me siento responsable y te ruego que me perdones."

Jamás debemos buscar a otros para culparlos por el mal que nosotros hemos causado. Somos responsables delante de Dios por nuestras acciones y reacciones.
El Señor no nos ha dado la promesa de que jamás tendremos dificultades o disgustos con los que nos rodean.
Es más Él dijo: "Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo, y diente por diente. Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra" Mateo 5:38, 39.

Podemos aprender mucho del ejemplo infantil y negativo de Adán y Eva. En lugar de iniciar una cadena de excusas y actitudes de culpar a otros por nuestros errores debemos enfrentarnos franca y sinceramente delante de Dios aceptando nuestra responsabilidad y también esperando en su bondad perdonadora.

III. LA ACTITUD DE DIOS HACIA EL PECADO

Génesis 3:14-24
Génesis 3:14  Y Jehová Dios dijo a la serpiente: Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo; sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida.
Génesis 3:15 Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar.
Génesis 3:16 A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será para tu marido,[a] y él se enseñoreará de ti.
Génesis 3:17 Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida.
Génesis 3:18 Espinos y cardos te producirá,(C) y comerás plantas del campo.
Génesis 3:19 Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás.
Génesis 3:20 Y llamó Adán el nombre de su mujer, Eva,[b] por cuanto ella era madre de todos los vivientes.
Génesis 3:21 Y Jehová Dios hizo al hombre y a su mujer túnicas de pieles, y los vistió.
Génesis 3:22 Y dijo Jehová Dios: He aquí el hombre es como uno de nosotros, sabiendo el bien y el mal; ahora, pues, que no alargue su mano, y tome también del árbol de la vida,(D) y coma, y viva para siempre.
Génesis 3:23 Y lo sacó Jehová del huerto del Edén, para que labrase la tierra de que fue tomado.
Génesis 3:24 Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida. 

A. Juicio

Dios no aceptó las excusas y la auto justificación del hombre. Lo que hizo fue imputar la culpa a quien la tenía: la serpiente, la mujer y el hombre.
La serpiente recibió una maldición y una humillación de carácter especial para dar a entender como ocurrirá la derrota final del diablo.
La mujer fue sentenciada a dolores, sujeción y amargura como resultado de su pecado, en lugar del gozo y la felicidad que disfrutaba en el huerto.
Al hombre se le dio como paga inmediata por su pecado fatiga y trabajos infructíferos sobre la tierra. La raza humana y toda la naturaleza todavía están recibiendo en una u otra forma los sufrimientos que vinieron como resultado de aquel primer juicio de Dios sobre la humanidad.
Romanos 8:20, 21 Porque la creación fue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó en esperanza; 21 porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios.

Pregunta: ¿Sobre quiénes recayó la maldición?

Dios maldijo clara y directamente a la serpiente y a la tierra. La maldición de esta última fue dada a causa del pecado de Adán.
Pero debemos tomar en cuenta que Dios no expresó maldición cuando detalló el castigo impuestos sobre Adán y Eva. Sin embargo ellos siempre sufrieron los efectos de la maldición pronunciada sobre la tierra. Muchos son de la opinión de que a través del evangelio pueden ser quitados, por lo menos en parte, los efectos de la maldición.

B. Misericordia

En el juicio proferido contra la serpiente encontramos algunas expresiones que contienen profecías y promesas de esperanza para la posteridad de Adán.
Dios dijo que pondría enemistad entre la simiente de la mujer y la de la serpiente. (Compárese con Juan 8:34 y Efesios 2:2,3.)
Juan 8:34 Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado.
Efesios 2:2,3 en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, 3 entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.
Finalmente, Cristo, la verdadera simiente de la mujer aplastaría completamente la cabeza de la serpiente, el diablo, -la serpiente antigua que engañó a Eva en el huerto.

Pregunta: ¿Se arrepintieron Adán y Eva de su pecado?

El arrepentimiento se caracteriza por un cambio de actitud en la mente humana de la incredulidad a la fe en Dios.
Adán demostró su fe en la promesa de Dios dada en Génesis 3:15 Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar.
Eva expresó su fe cuando nacieron sus hijos. Que Dios aceptó la fe de ellos se comprueba con el hecho de que Dios les hizo túnicas de pieles (lo cual implica derramamiento de sangre), las cuales eran una mejor vestimenta que los delantales de hojas de higuera que ellos se habían preparado.
Entonces, puesto que el conocimiento humano del bien y el mal predispone al hombre para que peque.
Romanos 7:7-14
Romanos 7:7 ¿Qué diremos, pues? ¿La ley es pecado? En ninguna manera. Pero yo no conocí el pecado sino por la ley; porque tampoco conociera la codicia, si la ley no dijera: No codiciarás.
Romanos 7:8 Mas el pecado, tomando ocasión por el mandamiento, produjo en mí toda codicia; porque sin la ley el pecado está muerto.
Romanos 7:9 Y yo sin la ley vivía en un tiempo; pero venido el mandamiento, el pecado revivió y yo morí.
Romanos 7:10 Y hallé que el mismo mandamiento que era para vida, a mí me resultó para muerte;
Romanos 7:11 porque el pecado, tomando ocasión por el mandamiento, me engañó, y por él me mató.
Romanos 7:12 De manera que la ley a la verdad es santa, y el mandamiento santo, justo y bueno.
Romanos 7:13 ¿Luego lo que es bueno, vino a ser muerte para mí? En ninguna manera; sino que el pecado, para mostrarse pecado, produjo en mí la muerte por medio de lo que es bueno, a fin de que por el mandamiento el pecado llegase a ser sobremanera pecaminoso.
Romanos 7:14 Porque sabemos que la ley es espiritual; más yo soy carnal, vendido al pecado.

Dios determinó sacar a nuestros primeros padres del huerto para evitarles el acceso al árbol de vida Génesis 3:23 Y lo sacó Jehová del huerto del Edén, para que labrase la tierra de que fue tomado.


Oración: Señor, concédeme la fuerza y la dirección del Espíritu santo para ser capaz de discernir las estrategias diabólicas y poder resistir al diablo con todas sus tentaciones, te lo pido en el Glorioso Nombre de Tu Divino Hijo Jesucristo. Amén y amén.